
Entorno

Dehesa
El hombre, mediante el clareo de monte y el efecto del ganado, ha creado el entorno conocido como "dehesa". El mantenimiento de una correcta cantidad de ganado, en especial del vacuno, mantiene perfectamente la dehesa de la Sierra de Aracena. En este ambiente, de encinas y alcornoques, pueden verse especies como el ciervo o rapaces durante el día, y zorros y jabalíes al atardecer.
Rivera
Cada curso de agua, aunque puede llegar a secarse en verano, mantiene en la Sierra un nivel de humedad que favorece la presencia de especies de zonas umbrías. La vegetación ribereña y el agua atrae insectos, que a su vez atraen anfibios y aves de pequeño tamaño. Las riberas suelen ser visitadas por animales de fierentes ambientes al menos una vez al día para buscar agua.

Roquedos
Aunque escasos, en algunos puntos de la Sierra los montes perfilan en su cima rocas de distinto origen dependiendo de la zona donde se encuentren. En ellos anidan aves como el búho real, o la cigüeña negra. Y la poca profundidad del suelo hace que no se asienten plantas de mayor porte que los arbustos.

Embalses
Los embalses, a pesar de tener un origen reciente, han sabido formar parte de los ecosistemas de la Sierra, acogiendo una gran variedad de especies. Llama la atención cómo sirven de refugio para aves migratorias que sin ellos, no harían un alto en el camino en la Sierra. Además de tener un importante papel para el hombre, el uso recreativo de los mismo ha incrementando la presencia de éste en los pantanos.

Monte bajo
El monte bajo, o "mancha" como se conoce en la Sierra, es un ecosistema que puede encontrarse ligado a otros como la dehesa o los roquedos, ya que consiste en la acumulación de plantas de porte arbustivo. Una de las más abundantes es la jara, aunque también pueden encontrarse retama, brezo... La fauna de este entorno está formadas como especies típicamente mediterráneas, como el conejo, la perdíz roja o el meloncillo.







